En la apertura del 1 de septiembre, el dólar estadounidense se cotiza en 11,84 bolivianos, marcando un aumento del 1,92% respecto al cierre anterior de 11,62 bolivianos.
En la última semana, la moneda norteamericana ha aumentado un 4,49%, y su evolución interanual muestra un significativo incremento del 72,85%. El tipo de cambio del dólar a boliviano ha presentado una tendencia positiva reciente, con un aumento notable. Actualmente, la volatilidad está en 23,72%, inferior a la volatilidad de referencia del 41,23%, lo que indica una mayor estabilidad en el mercado cambiario.
La proxemia económica para el dólar en Bolivia para 2026 sugiere que el mercado paralelo presentó una estabilidad temporal a inicios de dicho año, con cotizaciones acercándose a Bs 9,64. Este fenómeno está asociado a las expectativas surgidas por reformas cambiarias y el anuncio de un financiamiento externo de $4.500 millones del BID para el periodo 2026-2028.
El Gobierno boliviano tiene el objetivo de reducir el déficit fiscal al 7% este año, previendo una inflación que podría alcanzar el 17%. Sin embargo, el FMI ha advertido que la inflación podría sobrepasar el 15% si no se controla adecuadamente la emisión monetaria, lo que mantiene la incertidumbre.
Respecto al PIB, el Banco Mundial anticipa una recesión del -1,1% en Bolivia para 2026, mientras que la CEPAL prevé un crecimiento marginal de 0,5%. Por otro lado, el FMI ha decidido no ofrecer proyecciones a largo plazo debido al elevado nivel de incertidumbre.
El proceso de unificación cambiaria para el primer semestre incluye la liberación gradual de dólares en el sistema financiero y la publicación diaria de valores referenciales por parte del Banco Central de Bolivia (BCB), que actualmente están alrededor de Bs 9,21 para la compra y Bs 9,40 para la venta. Pese a que el tipo de cambio oficial permanece en Bs 6,96, su relevancia ha disminuido en las operaciones comerciales frente a los nuevos valores de mercado. El país se enfrenta a un desafío de transición estructural en el contexto de una contracción económica tras la elevada volatilidad de 2025.
Fuente: www.infobae.com