Telefónica ha completado la venta de su icónico edificio en la Gran Vía de Madrid, vendido a General de Galerías Comerciales (GGC) por un precio cercano a los 200 millones de euros. La transacción fue formalizada el 1 de septiembre, marcando un cambio significativo en la propiedad de este histórico rascacielos.
El edificio, ubicado en el número 28 de la Gran Vía, fue construido entre 1926 y 1929 bajo el diseño del arquitecto Ignacio de Cárdenas Pastor, con la colaboración de Louis S. Weeks. Con una altura de 89 metros y una estructura metálica pionera en España, fue el primer rascacielos de Europa y mantuvo el récord del edificio más alto del continente hasta la década de 1950.
Actualmente, el inmueble dispone de una superficie de 32.000 metros cuadrados repartidos en 13 plantas. Originalmente se concibió para albergar la primera central telefónica automática de Madrid, que tenía capacidad para 40.000 líneas, reemplazando la antigua central manual de la calle Mayor. Un momento histórico en este edificio fue la primera conversación telefónica entre España y Estados Unidos en octubre de 1928, que tuvo lugar entre el rey Alfonso XIII y el presidente Calvin Coolidge.
Desde su apertura hasta 2008, el edificio fue la sede de la Compañía Telefónica Nacional de España, cuando la empresa trasladó sus oficinas centrales al campus de Distrito Telefónica en Las Tablas, Madrid. Durante la Guerra Civil española, el inmueble fue dañado por proyectiles de artillería, pero nunca se interrumpió el servicio telefónico. Sus sótanos funcionaron como refugio antiaéreo y esta experiencia fue documentada por el escritor Arturo Barea en su obra La forja de un rebelde.
La venta atrajo el interés de varios inversores de renombre, como Bain Capital y Generali, entre otros, que finalmente se retiraron debido a las restricciones patrimoniales sobre el edificio, que está catalogado con el máximo nivel de protección. La oferta final de GGC incluyó un pago inicial fijo de 120 millones de euros, complementado por un componente variable que podría aumentar el total por encima de los 200 millones de euros.
A corto plazo, la operación garantiza la continuidad de las actividades de Telefónica en el edificio, ya que la tienda insignia Espacio Movistar y el Espacio Fundación Telefónica seguirán operando con sus respectivos programas y servicios durante al menos tres años, asegurando así la preservación de su legado cultural y comercial.
Fuente: www.infobae.com