El Ayuntamiento de Galapagar, una localidad de la Comunidad de Madrid con 37.000 habitantes, ha aprobado un proyecto que permitirá la construcción de 652 viviendas en un área natural. Esta decisión, tomada por la coalición de PP y Vox, ha generado controversia debido a la destrucción de 1.000 árboles y el impacto en un yacimiento arqueológico.
El plan urbanístico, aprobado en el Pleno de Galapagar el 25 de junio, ha suscitado una oposición significativa, especialmente por parte de Ecologistas en Acción, que ha presentado alegaciones. La organización ecologista destaca que la construcción requerirá la tala de aproximadamente 1.000 árboles y el cierre permanente del yacimiento de la antigua fábrica de porcelana conocida como ‘La China’.
Por otro lado, el grupo Por Galapagar, que incluye a Más Madrid, Izquierda Unida y Galapagar Importa, ha criticado el desarrollo de una urbanización que, según ellos, no beneficiará a los residentes locales y provocará el éxodo de los jóvenes, afirmando que el Gobierno regional ha otorgado una Declaración de Especial Relevancia al proyecto, facilitando su desarrollo en un área considerada prácticamente intocable.
El área del proyecto abarca 36,5 hectáreas, en su mayoría en manos de dos grandes inmobiliarias. Adolfo Rodríguez, de Ecologistas en Acción, argumenta que el interés privado está siendo priorizado sobre la protección del medio natural, que alberga hábitats de interés comunitario y colinda con el Parque Regional del Curso Medio del Guadarrama.
El objetivo es desarrollar un total de 652 viviendas, que incluyen tanto apartamentos en bloques como unidades unifamiliares. Los planes también incluyen la creación de áreas para actividades comerciales y un equipamiento público, lo que, según los ecologistas, alteraría drásticamente el paisaje local y aumentaría problemas de tráfico.
A pesar de las promesas de reforestación por parte del Ayuntamiento, diversos informes alertan que muchos de los árboles a trasplantar probablemente no sobrevivirían, dado que se trata de especies maduras adaptadas a su entorno. La situación ha desatado cuestionamientos sobre la verdadera necesidad y el interés social detrás de este proyecto altamente controvertido.
El Ayuntamiento, dirigido por la alcaldesa Carla Greciano, asegura que este desarrollo favorecerá a las generaciones futuras, aunque la oposición continúa subrayando las contradicciones del proyecto respecto a la población real que beneficiará.
Fuente: www.infobae.com