Los ingresos fiscales de agosto han mostrado señales de una economía con menor impulso, tras un repunte en junio. La actividad económica parece haber registrado una caída en julio, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento.
Tras un crecimiento del 0,8% en junio, las estimaciones privadas sugieren que la actividad económica volvió a caer en julio, lo que refuerza la percepción de una economía con altibajos. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que los ingresos tributarios de las tres fuentes principales, DGI, Aduana y Anses, totalizaron $20,5 billones en agosto, marcando un aumento nominal del 33,5% en comparación con el mismo mes del año anterior, aunque este incremento parece alinearse o estar por debajo de la inflación proyectada para dicho periodo. Aunque la evolución de los recursos tributarios no es un indicativo exclusivo del desempeño de la economía, el comportamiento de los impuestos relacionados con el consumo y las operaciones bancarias proporciona información sobre la actividad de empresas y familias en sectores formales.
En agosto, tanto el impuesto a los Débitos y Créditos bancarios, conocido como impuesto al cheque, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) reportaron variaciones nominales que no alcanzaron el aumento del promedio de precios. De acuerdo con la consultora Invecq, el IVA de DGI cayó un 3,0% en términos reales interanuales, mientras que el impuesto a los créditos y débitos se contrajo un 9,1% en el mismo periodo. Asimismo, las contribuciones patronales también resultaron negativas, con un descenso del 1,5% interanual real.
El analista Ignacio Morales de Wise Capital indicó que la recaudación interrumpió la leve mejora observada en julio, acumulando un estancamiento evidente. En la comparación anual, los recursos han caído un 3,8% en términos reales, lo cual representa una pérdida estimada de aproximadamente 6,5 billones de pesos. La baja en el consumo ha impactado negativamente en el IVA, que solo aumentó un 25,3%. Por otro lado, el impuesto a los créditos y débitos experimentó un aumento nominal del 21,5%, pero aún quedó por debajo de la inflación proyectada de alrededor del 33%. ARCA mencionó que la comparación interanual del impuesto fue afectada por un día hábil menos en comparación con agosto del año anterior.
El IPS también vio un aumento nominal del 29,6% durante agosto, lo que igualmente se situó por debajo de la dinámica inflacionaria. ARCA explicó que parte del resultado se debió al uso de saldos a favor de impuestos por parte de los contribuyentes para pagar otras obligaciones tributarias, y a una disminución en las compensaciones de otras deudas tributarias. Esta situación obligó al Gobierno a realizar ajustes para mantener el superávit fiscal, con un informe de Analytica que reveló una caída del 10,3% en el gasto primario devengado en términos reales durante agosto.
Fuentes de consultoras sugieren que la información tributaria es indicativa de una caída en la actividad durante agosto, especialmente al observar el IVA y el impuesto al cheque. A pesar de que la cosecha se diluyó y el sector minero mantuvo su actividad, la industria enfrentó costos crecientes y desafíos en el sector energético, lo que llevó a las empresas a liquidar existencias y restringir la producción. Consideraciones de la consultora LCG apuntan que los ingresos de otros impuestos no fueron suficientes para compensar la caída de la recaudación asociada al consumo, lo que resalta una tendencia de debilidad económica en el mes de agosto.
Fuente: www.infobae.com