El presidente colombiano Abelardo de la Espriella presentó un video en redes sociales que muestra una operación militar exitosa, en la que exhibe cadáveres de presuntos rebeldes. La acción fue calificada por él como un ‘golpe letal’ contra el control territorial de grupos criminales.
En el video, De la Espriella aparece vestido con uniforme militar, rodeado de oficiales, junto a bolsas blancas que según se informa contienen los cuerpos de guerrilleros. Esta representación visual es vista como parte de una tendencia en América Latina donde los líderes utilizan imágenes de criminales para enfatizar la aplicación de la ley y el orden.
Expertos advierten que estas imágenes reflejan un cambio en la política, donde aquellos designados como terroristas son tratados como enemigos que no merecen protecciones legales. Esta táctica ha sido observada en otros países de la región, como lo demuestra la política de seguridad del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que incluye la publicación de videos de prisioneros.
La situación en Colombia se torna delicada debido a su historia de violencia y escándalos de derechos humanos, como los ‘falsos positivos’, donde militares mataron civiles haciéndolos pasar por guerrilleros. La memoria de estos eventos aún pesa en la sociedad colombiana.
De la Espriella, quien es un político de derecha apoyado por el ex-presidente Donald Trump, afirmó que 23 personas habían muerto y seis habían sido capturadas durante la operación, incluyendo a un líder rebelde conocido como ‘Tigre’. Se alegó que este grupo había reclutado niños y atacado a fuerzas armadas durante las elecciones.
Los expertos aseguran que la intención detrás de estas imágenes es demostrar un enfoque de cero tolerancia hacia los criminales. Esta presentación, sin embargo, podría ser un indicativo de un retorno a tiempos anteriores de violencia masiva, enviando un mensaje contradictorio a las comunidades que han soportado décadas de conflicto.
Aunque en 2016 se alcanzó un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), grupos disidentes continúan operando en el país. La exhibición de estos cuerpos por parte del presidente marca una diferencia en la narrativa post-acuerdo de paz, un tema preocupante para quienes abogan por los derechos humanos y el debido proceso.
Fuente: www.infobae.com