Una intensa controversia marcó el final del encuentro entre Sport Boys y Sport Huancayo en La Incontrastable, deteniendo el partido y provocando expulsiones. El árbitro Daniel Ureta sancionó un penal tras una acción entre Carlos Zambrano y Daniel Porozo.
El incidente ocurrió cerca del cierre del partido, cuando Carlos Zambrano desestabilizó a Daniel Porozo, quien cayó dentro del área. Ureta no dudó en señalar un penal, lo que provocó rápidamente protestas por parte de los jugadores de Sport Huancayo, quienes consideraban que la infracción era parte del juego habitual.
A pesar de las quejas, Ureta mantuvo su decisión, lo que llevó a tensiones en el campo. Algunos jugadores comenzaron a perder la calma ante lo que percibían como una decisión injusta. Esta situación escaló y resultó en expulsiones durante el transcurso del partido, alterando el ambiente competitivo del encuentro.
Este tipo de controversias son comunes en el fútbol, pero el impacto en el rendimiento de los equipos y la disciplina dentro del campo son aspectos que los árbitros deben manejar con cuidado. La reacción de los jugadores y la decisión arbitral seguirán siendo objeto de discusión entre aficionados y analistas deportivos.
Fuente: www.infobae.com