El corazón de Maurice Tillet se detuvo tras recibir la noticia de la muerte de su amigo y mentor, Karl Pojello. En un giro trágico, apenas doce horas después de la pérdida de Pojello, Tillet sufrió un ataque cardíaco en Chicago.
La historia de Maurice Tillet, aclamado como “El Ángel Francés”, se inició lejos de los escenarios estadounidenses. Nació el 23 de octubre de 1903 en los Montes Urales, en lo que era entonces el Imperio Ruso. Hijo de padres franceses, creció en Francia tras huir de la Revolución Rusa de 1917. Un joven brillante, estudió Derecho y dominó catorce idiomas antes de unirse a la Armada francesa.
Sin embargo, a los 20 años, su vida dio un giro inesperado cuando comenzó a mostrar signos de acromegalia, un trastorno hormonal que provocó un crecimiento anormal de sus extremidades. Este cambio físico, que le causó rechazo social, transformó su futuro profesional. La verdadera oportunidad llegó en febrero de 1937, cuando, en Singapur, conoció a Karl Pojello, un luchador lituano que vio un potencial en él que otros no habían notado.
Convencido por Pojello, Tillet inició una carrera en la lucha libre profesional, primero en Europa y eventualmente en Estados Unidos. En los años 30 y 40, su distintiva figura y habilidad en el ring le valieron la fama y el respeto, convirtiéndolo en un fenómeno del entretenimiento. Fue campeón mundial de peso pesado reconocido por la American Wrestling Association y se mantuvo invicto en varios combates.
Sin embargo, su salud comenzó a declinar en 1945, y las apariciones en el ring disminuyeron a medida que la acromegalia seguía afectando su cuerpo. Exactamente el 14 de febrero de 1953, Tillet realizó su última pelea profesional en Singapur y se retiró del deporte.
El vínculo entre Tillet y Pojello fue profundo y duradero, y tras la muerte de Pojello en 1954, Maurice, abrumado por la pena, falleció unas horas después. Ambos fueron sepultados juntos en el Cementerio Nacional de Lituania, con una inscripción que destacaba su inquebrantable amistad.
Décadas más tarde, el rostro de Maurice Tillet adquirió nuevo renombre cuando fue utilizado como inspiración para el personaje de Shrek en el cine, marcando su legado en la cultura popular.
Fuente: www.infobae.com