Dieter Villalpando, mediocampista de Tepatitlán FC, no figuró en la convocatoria para el partido de la Jornada 7 del Apertura 2026 contra Dorados de Sinaloa, generando rumores en torno a su ausencia.
La situación ha captado la atención en el ámbito del futbol, especialmente tras la aparición de presuntos chats en redes sociales entre Villalpando y un apostador llamado Cristian Rey. Estos mensajes sugieren que el jugador intentó unirse a grupos de apuestas deportivas y que participó en apuestas relacionadas con deportes como el beisbol y el futbol americano.
Además, algunos registros supuestamente atribuibles a Villalpando indicarían que él mismo admitió su involucramiento en estas actividades. Sin embargo, la información disponible en redes sociales no confirma oficialmente ninguna conducta que justifique sanciones ni demuestra que el jugador haya estado involucrado en la manipulación de partidos.
Hasta el momento, no se ha anunciado ninguna investigación formal contra Villalpando, y Tepatitlán FC no ha emitido un comunicado sobre su ausencia en el partido. Ni la Liga de Expansión MX ni la Federación Mexicana de Futbol (FMF) han proporcionado un comentario público al respecto.
La controversia se intensifica por el rol que Villalpando había tenido en el equipo desde su llegada, donde mostró un desempeño regular y llegó a ser capitán. Hasta ahora, ha participado en tres encuentros, con dos como titular y acumulando 110 minutos de juego sin goles en este torneo.
Las implicaciones del caso son significativas, dado que la regulación del futbol profesional incluye restricciones a los jugadores sobre apuestas y conductas que puedan comprometer la integridad de los partidos. El Reglamento de Sanciones de la FMF prohíbe a los jugadores involucrarse en apuestas que busquen influir de manera indevida en el resultado de cualquier partido.
Estas regulaciones están respaldadas por los códigos de ética de la FIFA y la FMF, que prevén sanciones severas por actos de corrupción, incluyendo multas de hasta 2 millones de pesos y prohibiciones para participar en actividades futbolísticas por un mínimo de cinco años, dependiendo de las circunstancias. Recientemente, jugadores de Real Apodaca FC y Correcaminos de la UAT enfrentaron sanciones por casos similares, con castigos acumulativos que superaron los 57 años de suspensión para siete jugadores.
A pesar de la seriedad de los señalamientos, es importante aclarar que la existencia de supuestas conversaciones no implica automáticamente que se haya cometido manipulación de partidos o que Villalpando haya obtenido beneficios económicos. Hasta la fecha, el atleta de 35 años sigue registrado como jugador activo, con un historial que incluye clubes como Pachuca, Tigres, Morelia y Chivas.
Fuente: www.infobae.com