A menos de 48 horas del cierre de listas para las elecciones del Consejo de la Magistratura que regirán entre 2026 y 2030, la agrupación de jueces «Lista Celeste» se enfrenta a una interna marcada por dos fórmulas que buscan el respaldo del electorado.
La primera está compuesta por Walter Venditti y Paula Castro, mientras que la otra la integran Gabriela Vázquez y Alejo Ramos Padilla. La división genera expectativas de un quiebre en la agrupación, que es la primera minoría en la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN). Cada cuatro años, las agrupaciones enfrentan tensiones internas para definir a sus representantes en el Consejo, donde los jueces ocupan cuatro bancas. Actualmente, la lista Bordó, en el poder, cuenta con dos consejeros, mientras que la Celeste y Compromiso Judicial tienen uno cada uno.
Alberto Lugones, camarista de San Martín y consejero saliente, apoyó la candidatura de Venditti y Castro. Sin embargo, su propuesta se ha topado con resistencia de la otra facción, que asegura que la elección de candidatos debería resolverse a través de una votación en asamblea, en lugar de ser decidida por un grupo selecto.
El 12 de agosto, los adherentes de Ramos Padilla y Vázquez hicieron una convocatoria en la Universidad Atlántida, reuniendo a 160 miembros de la agrupación, con el objetivo de fortalecer su posición. Las discusiones se intensificaron en una reunión del 25 de agosto donde no se logró llegar a un consenso. La facción que respalda a Venditti y Castro buscaba nombrar a los candidatos sin votación, mientras que la oposición exigía hacerlo por asamblea.
El desacuerdo llevó a que, apenas dos días después, la lista Celeste anunciara a Venditti y Castro como sus candidatos. Este anuncio consolidó la ruptura entre las facciones, que se intensificó tras otra reunión donde, sin la participación de Venditti, se acordó presentar una nueva lista encabezada por Vázquez y Ramos Padilla.
Ambos bandos son conscientes de que presentar dos listas con el mismo nombre es problemático. No obstante, ninguno de los grupos parece dispuesto a ceder. En caso de que no se llegue a un acuerdo antes del 4 de septiembre, a las 16 horas, se prevén impugnaciones cruzadas que caerían bajo la jurisdicción de la Junta Electoral de la AMFJN, lo que podría llevar a una judicialización del asunto.
Las próximas elecciones para elegir a los consejeros del organismo encargado de supervisar a los jueces federales y nacionales se llevarán a cabo el 8 de octubre.
Fuente: www.infobae.com