La DGT, la Policía Municipal de Madrid y expertos en seguridad infantil han emitido una advertencia antes del regreso a clases sobre la normativa que exige el uso de sistemas de retención infantil para los menores. Los niños que midan 135 centímetros o menos deben viajar con un sistema homologado y adaptado a su talla y peso.
La altura mínima establecida por la ley es de 135 centímetros, aunque los especialistas en seguridad vial recomiendan mantener el uso de elevadores hasta alcanzar los 150 centímetros. Esto asegura un correcto ajuste del cinturón sobre la clavícula y la cadera, reduciendo el riesgo de lesiones abdominales en caso de accidente. Este aviso se genera en un momento en que aumentan los desplazamientos cortos en coche, especialmente en septiembre, cuando se reanudan las rutinas diarias y se intensifican las actividades relacionadas con el inicio del curso escolar.
La Policía Municipal de Madrid inició una campaña en la red social X para informar a los conductores sobre esta normativa, planteando la pregunta sobre hasta qué estatura es obligatorio el uso de sistemas de retención infantil. La normativa de la DGT exige el uso de estos dispositivos para todos los menores de 135 centímetros de altura, aunque los expertos sugieren que se mantenga el elevador por un tiempo adicional.
La Organización Mundial de la Salud ha calculado que el uso adecuado de los dispositivos de retención puede reducir hasta en un 90% el riesgo de sufrir lesiones graves o mortales en accidentes de tráfico. La diferencia entre la obligación legal y las recomendaciones prácticas puede generar confusión entre las familias, especialmente al iniciar el curso escolar, cuando los desplazamientos se incrementan.
Por otro lado, Norauto ha alertado sobre la necesidad de revisar los sistemas de retención infantil después del verano. Es importante comprobar el estado de los conectores Isofix, ajustar la sillita según el crecimiento del menor, y revisar la integridad estructural de la silla si tiene entre cinco y siete años.
Además, se debe prestar atención a la limpieza y el mantenimiento del sistema de retención, ya que residuos pueden bloquear las hebillas, y es crucial ajustar correctamente el arnés para garantizar la seguridad del niño.
Verificar la seguridad del sistema de retención no toma más de cinco minutos, y cumplir con la normativa no solo evita sanciones, sino que también protege a los pasajeros más vulnerables durante los trayectos cotidianos hacia la escuela.
Fuente: www.infobae.com