Los cigarrillos electrónicos con nicotina han demostrado ser más efectivos que los tratamientos tradicionales como parches y chicles para dejar de fumar, según una reciente revisión realizada por investigadores de la Universidad de Oxford.
La evaluación, que incorpora 80 ensayos clínicos aleatorizados y cerca de 30.000 fumadores adultos, se considera la más amplia realizada hasta la fecha sobre el uso de vapeo y el abandono del tabaco. El estudio concluye que quienes utilizan vapeadores con nicotina tienen aproximadamente un 60% más de probabilidades de dejar el cigarrillo en comparación con aquellos que emplean métodos convencionales. Los autores de la revisión consideran que esta conclusión tiene un alto grado de certeza científica, un estándar riguroso en la medicina basada en pruebas.
En una comparación directa entre los cigarrillos electrónicos y las terapias sustitutivas clásicas, el análisis abarcó siete ensayos con 2.544 participantes. Los resultados indicaron que los dispositivos de vapeo con nicotina ofrecen una probabilidad de abandono un 59% superior a la de los métodos tradicionales, lo que se traduce en aproximadamente cuatro exfumadores más por cada 100 personas que intentan dejar de fumar. La revisión sitúa el éxito en alrededor de seis de cada 100 personas que utilizan métodos tradicionales, frente a cerca de diez de cada 100 con vapeadores de nicotina.
La autora principal del estudio, la doctora Jamie Hartmann-Boyce, enfatizó que estos hallazgos son aplicables únicamente a productos específicos. «Tenemos pruebas muy sólidas de que los cigarrillos electrónicos con nicotina regulados son sustancialmente menos dañinos que fumar», afirmó. Hartmann-Boyce también advirtió que los resultados no incluyen dispositivos ilícitos o productos que contengan otras sustancias, como el THC, ya que estos pueden presentar perfiles de riesgo diferentes.
Un punto crítico señalado en la revisión es el mito persistente entre muchos fumadores, que creen que todas las alternativas al cigarrillo son igualmente peligrosas. Esta creencia puede desincentivar el cambio hacia métodos más efectivos. A pesar de los avances, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene una postura cautelosa respecto al uso del vapeo y reconoce que existen riesgos asociados, especialmente para menores de edad y personas que no han consumido tabaco anteriormente. Por esta razón, la OMS no recomienda el uso generalizado de dispositivos electrónicos como método para dejar de fumar.
Fuente: www.infobae.com