Las imágenes de una operación militar en Miraflores, Guaviare, han suscitado críticas hacia Abelardo de la Espriella, quien informó sobre la muerte de 23 individuos durante el operativo. Políticos han cuestionado la exhibición de los fallecidos como parte de un pronunciamiento oficial.
La senadora Alejandra Omaña, del Pacto Histórico, expresó que Colombia está cayendo en una lógica de «necropolítica». En un mensaje dirigido al mandatario, afirmó que el Gobierno busca «darle estética a la muerte y convertirla en propaganda». Omaña también planteó inquietudes sobre la posible inclusión de menores entre las víctimas, cuestionando si De la Espriella estaba «posando sobre cadáveres de niños».
El senador Kevin Gómez Paz, también del Pacto Histórico, argumentó que la efectividad en seguridad debería medirse por la protección de civiles y no por el número de bajas. Afirmó que un Estado no es más efectivo por causar más muertes y subrayó la necesidad de preservar la vida. Además, preguntó si los cadáveres incluidos en las imágenes eran de adolescentes de 15 y 16 años, cuyos decesos, indicó, han sido justificados por el Gobierno.
Ariel Ávila, congresista de Alianza Verde, se unió a las críticas, señalando que el uso de uniforme verde oliva y la caminata entre los cuerpos no logra convertir al presidente en un mejor estratega. También cuestionó si los cadáveres incluían los de tres niños asesinados.
La representante Mafe Carrascal del Pacto Histórico calificó las imágenes de perturbadoras y subrayó la obligación del Estado de combatir estas organizaciones armadas. Sin embargo, enfatizó que la forma en que se presenta la acción militar, incluyendo imágenes del presidente entre los cuerpos, recuerda a «conteos de muertos» utilizados durante la guerra de Vietnam. Carrascal vinculó eso a la historia colombiana de falsos positivos, recordando que la presión por registrar bajas llevó a la muerte de civiles.
Finalmente, la exsenadora María José Pizarro y la exalcaldesa de Bogotá Claudia López también se unieron a las críticas, enfatizando que estas imágenes reflejan un enfoque erróneo y deshumanizante hacia la violencia y la pérdida de vidas. Ambas señalaron la falta de respeto hacia los fallecidos y sus familias, cuestionando la glorificación de la muerte en el contexto de las operaciones militares.
Fuente: www.infobae.com