A casi tres años del asesinato de Gabriela Pérez, se dio inicio al juicio en Córdoba donde se juzga a su hermano, Gustavo Herrera, por ser el presunto autor de los disparos que acabaron con su vida durante un almuerzo sindical.
El juicio comenzó ante la Cámara Tercera del Crimen y cuenta con jurados populares. La defensa de Herrera, que sostiene su inocencia, ha subrayado la importancia de una pericia que contradice la identificación del implicado en videos presentados por la fiscalía. El abogado Sebastián Lascano afirmó en la primera audiencia que su cliente no fue el autor de los disparos, a pesar de la evidencia visual en su contra.
El letrado argumentó que las pruebas de una pericia interdisciplinaria muestran diferencias significativas en las características corporales que cuestionan la implicación de Herrera. Además, el abogado destacó que su cliente se encontraba en casa al momento del ataque, una versión respaldada por el testimonio de su pareja. “Nuestra función como defensores es ejercer el derecho de defensa”, comentó Lascano ante el tribunal.
En relación a las conexiones sindicales, el abogado enfatizó que Herrera no está vinculado a ningún grupo sindical o delictivo, aunque reconoció la existencia de un conflicto sindical señalado por el dirigente Sergio Fittipaldi del Soelsac. Este dirigente afirmó que las tensiones han surgido debido a intentos del sindicato Surrbac por controlar Soelsac, incluyendo la búsqueda de poder sobre grupos de barras bravas y el tráfico de drogas en Córdoba.
La madre de Gabriela, Liliana, ha denunciado que se le ha impedido ingresar a las audiencias junto a otros familiares. En una entrevista, expresó su preocupación por la falta de información y su deseo de obtener justicia. Por otro lado, su hermana Gisela sugirió que la razón de la exclusión puede ser su posible citación como testigos debido a su relación con la víctima.
El asesinato de Gabriela ocurrrió el 9 de septiembre, durante un almuerzo del Soelsac en el Club Yapeyú, cuando disparos se escucharon desde el exterior, impactando gravemente a la mujer. La identificación del tirador se realizó a través de las cámaras de seguridad, que registraron a una persona con un buzo azul y chaleco negro, cuyos movimientos resultaron cruciales para la investigación.
Posteriormente, se inició una investigación que llevó a la detención de Gustavo Herrera a finales de octubre, tras revelarse una serie de denuncias entre los sindicatos involucrados.
Fuente: www.infobae.com