Gordo y Florencia, osos que fueron rescatados del exzoológico de Luján, Argentina, se encuentran en un santuario en Belitsa, Bulgaria, donde han comenzado una nueva vida alejada del sufrimiento. Este santuario, creado en el año 2000 por Four Paws y la Fundación Brigitte Bardot, se dedica a la rehabilitación de animales rescatados de condiciones abusivas.
A medida que el vehículo avanza por las autopistas de Bulgaria, la ansiedad crece al pensar en el bienestar de Gordo y Florencia. Este santuario no solo proporciona un hogar seguro para estos osos, sino que también es parte de un movimiento más amplio que busca acabar con la práctica de los osos danzantes en los Balcanes. La región, rica en montañas y naturaleza, se convierte en un nuevo hogar adecuado para estos animales.
El santuario de Belitsa es uno de los 13 operados por Four Paws. Fundada en Viena por Heli Dungler, la organización ha evolucionado desde su enfoque inicial en la prohibición de crueldades hacia los animales hasta convertirse en un refugio para animales rescatados de situaciones críticas en todo el mundo. El exzoológico de Luján fue el escenario de importantes rescates, siendo el traslado de Gordo y Florencia uno de los más significativos, con un total histórico de animales rescatados.
A la llegada al santuario, ambos osos fueron sometidos a un cambio en su dieta y cuidados de salud. Gordo necesitaba perder peso, mientras que Florencia estaba sufriendo de una hernia de disco que ha sido tratada con éxito. Actualmente, ambos osos disfrutan de una dieta enriquecida que incluye frutas y alimentos naturales del entorno, y se ha observado una mejora en su bienestar.
En el santuario, los osos también se están adaptando al ciclo natural de hibernación, una señal de mejora en su calidad de vida. La veterinaria Marina Ivanova explica que este comportamiento es indicativo de un estado de bienestar, ya que los osos estresados no hibernan. A medida que se integran, Gordo y Florencia encuentran su lugar entre otros osos que han sobrevivido a experiencias similares.
La historia de los osos danzantes en los Balcanes es un recordatorio de una práctica cruel que ha sido erradicada en gran parte gracias a esfuerzos como los de Four Paws. Aunque el camino hacia la recuperación no es inmediato, Gordo y Florencia simbolizan la esperanza y el cambio hacia un tratamiento más compasivo de los animales en la región.
Джерело: www.lanacion.com.ar