La oposición no pudo reunir el quorum necesario para abrir una sesión especial destinada a discutir la interpelación de Manuel Adorni y una potencial moción de censura. La inasistencia de Pro, la UCR y los bloques provinciales apoyó la estrategia del Gobierno para evitar un desenlace en el recinto.
La sesión, que estaba programada para las 14 horas, no se llevó a cabo debido a que los bloques que habitualmente dialogan con el oficialismo decidieron no participar. Solo 117 diputados asistieron a la sesión, impidiendo la formulación de la propuesta de interpelación. A cambio, el oficialismo acordó abrir la comisión de Asuntos Constitucionales a partir del próximo miércoles para discutir el procedimiento y alcance de una eventual interpelación.
La decisión de no dar quorum incluyó al Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y a los bloques provinciales que suelen facilitar la gobernabilidad a La Libertad Avanza (LLA). Legisladores de las provincias de Salta, Misiones, San Juan, Tucumán, Neuquén, Corrientes, Mendoza, Entre Ríos, Chubut y Santa Fe optaron por mantenerse al margen de esta sesión. Estas decisiones buscan evitar el costo político de precipitar la caída de Adorni y no alinearse con la ofensiva del kirchnerismo.
Esta ausencia permite que cada actor gane tiempo: los libertarios intentan descomprimir la crisis, mientras que los aliados evitan asociarse con el kirchnerismo en una votación que podría resultar desfavorable. La estrategia se acordó en las últimas horas entre Martín Menem y los representantes de los bloques que suelen respaldar al Gobierno. El presidente de la Cámara baja buscaba evitar una sesión que podría dominar la agenda parlamentaria y comprometer proyectos clave para el Ejecutivo.
Entre los proyectos se encuentra un acuerdo para pagar US$171 millones a los holdouts Bainbridge y Attestor, así como el “Súper RIGI”, un régimen de incentivos para inversiones superiores a los US$1000 millones. La apertura de la comisión de Asuntos Constitucionales permite discutir la situación de Adorni en un ambiente más controlado por el oficialismo, diluyendo así la presión sobre el jefe de Gabinete.
Asimismo, este movimiento manda un mensaje al Senado, donde se había avanzado con un acuerdo entre oficialismo y oposición sobre la interpelación sin requerir un despacho de comisión o un requerimiento de dos tercios para tratar un proyecto. A pesar del fracaso de la sesión, la oposición decidió permanecer para debilitar políticamente al jefe de Gabinete, sugiriendo un debate sobre la situación de Adorni que no ha concluido.
En la sesión, permanecieron presentes la Unión por la Patria (UP), la Coalición Cívica (CC), el Frente de Izquierda, y otros bloques provinciales en distintas posturas. El bloque Provincias Unidas se dividió, con algunos apoyando el encuentro y otros eligiendo ausentarse.
Джерело: www.lanacion.com.ar