El Instituto Nacional de Bosques (INAB) ha intensificado la promoción de incentivos forestales dirigidos a productores de café en Guatemala, ofreciendo un apoyo de hasta Q 19,600 por hectárea. Esta iniciativa busca aumentar la productividad de las fincas, restaurar la cobertura forestal y expandir el programa Probosque antes de 2026.
El INAB proyecta que, para ese momento, habrá más de 43 mil proyectos operativos en el país, equivalentes a más de 317 mil hectáreas de bosque manejado de manera sostenible. Además, se prevé la creación de más de 52 mil empleos rurales y beneficios directos para más de 46,600 familias, así como un impacto económico de Q 680 millones a la economía nacional.
El programa está diseñado para que pequeños, medianos y grandes productores integren árboles forestales en sus plantaciones de café, utilizando sistemas agroforestales. Esta combinación promueve la producción, protege los recursos naturales y refuerza las economías locales.
Para calificar para el incentivo, los caficultores deben establecer un sistema agroforestal en al menos una hectárea con una densidad inicial de 450 árboles. Los beneficiarios recibirán hasta Q 19,600 a lo largo de la duración del proyecto.
Probosque tiene una duración de 30 años, extendiéndose hasta 2046, lo que dará continuidad a esfuerzos de largo plazo para la conservación y el desarrollo sostenible de los recursos forestales, así como beneficios sociales y económicos a las comunidades rurales. Luis Francisco Hilton, gerente en funciones del INAB, presentó el programa como una nueva fuente de ingresos para las familias cafetaleras, afirmando: “Con Probosque estamos creando oportunidades económicas para las familias guatemaltecas”.
Hilton destacó que el apoyo estatal no reemplaza los ingresos por el cultivo de café, sino que se suma a ellos, generando beneficios ambientales y sociales mientras aumenta la producción en las tierras de los caficultores. Herles Martínez, director de Desarrollo Forestal del INAB, agregó que la presentación del programa busca aumentar la demanda de proyectos agroforestales y que la convocatoria está abierta para quienes deseen participar y beneficiarse.
Los sistemas agroforestales también tienen como meta la recuperación de la cobertura forestal y la protección de recursos naturales, promoviendo la conservación del agua y aumentando la biodiversidad, lo cual es vital ante fenómenos climáticos. El INAB, que lanzó Probosque en 2015, ha sido reconocido por la Iniciativa 20×20 por su contribución a la recuperación de bosques.
Джерело: www.infobae.com