Cerca de 1.5 millones de pasajeros utilizan motoconchos diariamente en el Gran Santo Domingo, reflejando su importancia en la movilidad urbana en República Dominicana.
De acuerdo con la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Motocicletas (Afamoto), el número de motocicletas en el país sigue aumentando, con más de 100,000 unidades importadas en los primeros cuatro meses de 2026. La asociación prevé que las importaciones alcanzarán las 300,000 unidades para fin de año, lo que impacta tanto el tránsito como la economía de numerosos hogares.
El gremio sostiene que el principal desafío no radica en la imposición de nuevas restricciones o en limitar las importaciones, sino en la regulación de aproximadamente cuatro millones de usuarios actuales. Según declaraciones, Afamoto destaca que la aplicación efectiva de la Ley 63-17, junto con la exigencia de licencias y placas, es fundamental para la identificación y fiscalización de los motociclistas.
Darío Lama, presidente de la asociación, manifestó que la falta de controles ha llevado a una situación “caótica” en cuanto al cumplimiento de las leyes de tránsito. Propuso reforzar el cuerpo de agentes y modernizar los sistemas de detección de infracciones, sugiriendo que esto es más necesario que la creación de nuevas regulaciones.
En cuanto a la economía social del motoconcho, se estima que aproximadamente 180,000 motoconchistas están activos en el país. Este servicio crucial conecta barrios con sistemas de transporte masivo, como el metro y los autobuses. Juan Carlos Andrade, directivo de Afamoto, enfatizó que la regulación del sector es esencial, sin comprometer los medios de vida de muchas familias. El ingreso mensual promedio de un motoconchista es de alrededor de 55,000 pesos (aproximadamente USD 950), lo que subraya la relevancia de esta actividad en la economía doméstica.
Afin de ordenar el sector, Afamoto ha propuesto iniciativas a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), incluyendo la eliminación de la carta de ruta y la creación de placas provisionales. Además, sugirieron restablecer el marbete anual para motocicletas, lo que podría ayudar a obtener cifras más precisas sobre la cantidad activa de vehículos.
Sobre la formación, la asociación reconoció los avances del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) en el proceso de obtención de licencias, pero pidió una mayor cobertura para regularizar a los motociclistas sin autorización. Asimismo, reiteró su apoyo al uso obligatorio del casco y solicitó mayor presencia de agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) para implementar sistemas de identificación efectivos.
Con el debate aún abierto, queda claro que cualquier intento de restringir la importación de motocicletas o prohibir el transporte de pasajeros es rechazado por el gremio, quienes argumentan que tales medidas no resolverían los problemas del tránsito y afectarían a millones que dependen de este medio de transporte en su vida diaria.
Джерело: www.infobae.com