El 28 de agosto se celebra el onomástico de San Agustín de Hipona, entre otros santos y mártires que han hecho contribuciones significativas a la Iglesia. Esta tradición se remonta a épocas en las que los nombres de los hijos eran elegidos en honor al santo del día en que nacían.
El término ‘onomástico’ se refiere al día en el que se celebra a un santo, y a menudo se confunde con el cumpleaños. Sin embargo, este día se dedica a conmemorar a aquellos que han sido reconocidos por su conexión con lo divino y sus acciones altruistas, que les llevaron a ser canonizados o beatificados.
En esta fecha, se honra especialmente a San Agustín, un influyente obispo y doctor de la Iglesia, conocido por su profunda conversión al catolicismo tras una juventud marcada por la búsqueda doctrinal. San Ambrosio de Milán fue quien lo bautizó. Retornando a su tierra natal, San Agustín vivió una vida ascética y se destacó en el estudio de las Sagradas Escrituras, eventualmente convirtiéndose en obispo de Hipona. A través de sus sermones y escritos, luchó contra los errores de su tiempo y promovió la fe cristiana.
Otros santos y mártires conmemorados hoy son: Beato Alfonso María Mazurek, Beato Carlos Arnaldo Hanus, San Edmundo Arrowsmith, Santa Florentina de Sevilla, Beatos Guillermo Dean y compañeros, San Hermes de Grecia, San Julián de Brivet, Beato Junípero Serra, San Moisés Etíope, San Pelagio de Constanza, San Restituto de Cartago, San Vicinio de Sarsina, y San Viviano de Saintes.
La canonización es el proceso mediante el cual la Iglesia Católica y ortodoxa reconocen a un fiel fallecido como santo. Este proceso implica una investigación exhaustiva de la vida del individuo y, para ser canonizado, es necesario que se haya confirmado al menos dos milagros (o uno en el caso de mártires). La última canonización se llevó a cabo en octubre de 2019, cuando el Papa declaró santos al cardenal John Henry Newman y a la hermana Dulce, de Brasil.
El catolicismo se mantiene como una de las principales religiones del mundo, con más de mil 360 millones de católicos, según el Anuario Estadístico Eclesial del Vaticano. La mayor concentración de católicos se encuentra en el continente americano, seguido por un notable crecimiento en Asia y África en los últimos años, mientras que la presencia en Europa ha disminuido.
Fuente: www.infobae.com