El 30 de junio, la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó una interpretación amplia del derecho a la ciudadanía por nacimiento, afectando una orden del presidente Donald Trump que negaba ciudadanía a hijos de inmigrantes indocumentados.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, expresó su satisfacción con la decisión del tribunal, que rechazó intentos de limitar la ciudadanía a aquellos nacidos en el país. «Como nieta de inmigrantes irlandeses, me alegra ver la decisión de la Corte Suprema que rechaza el cruel ataque de la administración Trump contra la ciudadanía por derecho de nacimiento», afirmó Hochul. La decisión respalda la interpretación de la Decimocuarta Enmienda, garantizando que todos los nacidos en Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses, excepto en raras circunstancias.
Hochul destacó que Nueva York ha sido históricamente un lugar de refugio y oportunidad para inmigrantes: «Durante generaciones, los inmigrantes han llegado a Nueva York en busca de libertad y oportunidades, ayudando a construir el estado más fuerte y vibrante de la nación». Además, reafirmó el compromiso de su estado: «La Estatua de la Libertad se yergue con orgullo en nuestro puerto, y Nueva York siempre estará del lado de aquellos que buscan la promesa de América».
La Decimocuarta Enmienda establece que «todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos». Esta fórmula legal, instaurada después de la Guerra Civil, fundamenta el principio de ciudadanía por nacimiento y prohíbe a los estados legislar en contra de ciertos derechos y protecciones.
A pesar de un fallo en su contra, tres jueces del ala conservadora, Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch, se manifestaron a favor de la restricción propuesta por Trump. No obstante, la mayoría del tribunal reafirmó el principio de ciudadanía automática para quienes nacen en el país.
Джерело: www.lanacion.com.ar